Terapia online para las rumiaciones
Darle mil vueltas no es analizar. Es quedarse quieta mientras parece que avanzas.
Una conversación de hace tres días, una decisión que ya tomaste, algo que dijiste mal hace años. Las rumiaciones dan la sensación de estar resolviendo algo y en realidad solo alimentan el malestar. Se trabajan con terapia cognitivo-conductual.
Sin compromiso. La primera llamada es para conocernos y ver si encajamos.
Qué son las rumiaciones
Son bucles de pensamiento repetitivo sobre el pasado o sobre uno mismo, en formato pregunta sin respuesta: por qué me pasa esto, qué habría pasado si, qué pensarán de mí. Giran y giran sin llegar a ninguna conclusión.
Se diferencian de la preocupación en que esta mira al futuro y las rumiaciones miran hacia atrás, aunque el efecto es parecido: mucho desgaste y ninguna solución.
Por qué cuesta tanto parar las rumiaciones
Porque se sienten útiles. Da la impresión de que si piensas un rato más vas a entenderlo todo, y esa promesa es la que mantiene el bucle abierto durante horas.
Aparecen sobre todo en la depresión, en la ansiedad y después de una pérdida o una ruptura, y suelen dispararse por la noche, que es cuando no hay nada que distraiga.
Cómo se reconocen
La señal más clara es el resultado: mucho tiempo invertido y ninguna decisión tomada.
Cuándo aparecen
- Al acostarte
- Conduciendo o en el transporte
- En momentos de silencio
- Después de una conversación
- En días de bajón
Sobre qué
- Conversaciones pasadas
- Decisiones ya tomadas
- Cómo te has comportado
- Por qué te pasó algo
- Lo que piensan de ti
Qué provocan
- Bajón de ánimo
- Insomnio
- Irritabilidad
- Bloqueo para decidir
- Sensación de no avanzar
Las rumiaciones frecuentes son uno de los factores que más mantienen la depresión y la ansiedad. Si además tienes ánimo bajo persistente, conviene mirarlo en conjunto.
¿Cuántas horas al día se te van así?
Si al hacer la cuenta te sale más de lo que pensabas, merece la pena tratarlo. La primera llamada es sin coste.
Cómo se trabajan las rumiaciones
Con terapia cognitivo-conductual, atacando el hábito de rumiar y no el contenido concreto de cada bucle.
Detectar el bucle a tiempo
Reconocer las señales de entrada, que suelen ser siempre las mismas, antes de llevar media hora dentro.
Distinguir rumiar de resolver
Si hay algo que hacer, se hace; si no lo hay, no es un problema a pensar, es un bucle.
Cambiar de modo
Pasar del por qué al cómo y del análisis a la acción concreta, que es lo que rompe el patrón.
Reducir los detonantes
Sobre todo los nocturnos, con pautas específicas para la hora de dormir.
Tratar lo que hay debajo
Si viene de una depresión, una ansiedad o una pérdida, se aborda a la vez.
Recursos y referencias
- Información profesional y colegial en el Consejo General de la Psicología de España.
- Guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud en GuíaSalud.
Ejercicios cortos que caben en el día
Este trabajo no pide grandes sesiones de introspección, sino intervenciones breves y repetidas. Encaja bien en un formato online semanal.
Sesiones de 50 minutos por videollamada
Ejercicios concretos entre sesiones
Horarios compatibles con el trabajo
Psicóloga colegiada y misma confidencialidad que en consulta
Estíbaliz Barrasa
Psicóloga General Sanitaria, colegiada nº CV18197. Licenciada en Psicología por la Universitat Autònoma de Barcelona, con especialidad en Psicopatología Clínica del Adulto.
Trabajo con terapia cognitivo-conductual y atiendo online a personas de toda España. No vas a hablar con un formulario ni con un equipo rotativo: todas las sesiones las llevo yo. Puedes ver mi trayectoria completa en sobre mí.
Cómo empezamos
Tres pasos y ninguna letra pequeña.
Escribes y hablamos
Me cuentas por el formulario qué te está pasando y concertamos una primera llamada sin coste para conocernos.
Primera sesión
Cincuenta minutos por videollamada para entender tu caso a fondo y ponerle nombre a lo que te ocurre.
Plan de trabajo
Salimos con objetivos concretos y una idea realista de cuánto puede durar el proceso.
Preguntas sobre las rumiaciones
Si tu duda no está aquí, puedes planteármela en la primera llamada.
¿Rumiar no es lo mismo que reflexionar?
No. La reflexión llega a algún sitio y termina; la rumiación gira sobre lo mismo y deja peor de lo que estabas.
¿Se puede dejar de pensar en algo a voluntad?
Intentar no pensar en algo lo trae con más fuerza. Por eso el trabajo no es bloquear el pensamiento, sino cambiar lo que haces cuando aparece.
¿Por qué siempre por la noche?
Porque no hay estímulos que compitan y el cansancio baja la capacidad de cortar el bucle. Hay pautas concretas para esa franja.
¿Es lo mismo que el TOC?
No, aunque comparten el componente repetitivo. En el TOC hay obsesiones y rituales para neutralizarlas; en la rumiación el bucle es el propio pensamiento.
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Cuéntame en qué se te va el tiempo en una primera llamada sin coste.